Preguntas y Respuestas

La radiación es una de las tres formas a través de las cuales se produce la propagación del calor. Poniendo un ejemplo práctico, si nos desplazamos de una zona de sombra a una soleada percibimos inmediatamente una mayor sensación de calor, a pesar de que la temperatura del aire permanece invariable. Esto se debe a que la sensación de calor deriva de una exposición directa a los rayos solares y no de la temperatura del aire. Esta propagación natural de calor se llama radiación.

La radiación es energía electromagnética en el campo de los rayos infrarrojos que, a diferencia de la conducción y la convección, tiene la ventaja de propagarse en el vacío y dicha energía, en lugar de ser absorbida por el aire, es absorbida por la superficie de los cuerpos sólidos. Esto significa que no hay ninguna dispersión de energía en el ambiente.

El calor radiante afecta directamente a los cuerpos sólidos y no dispersa energía en el aire. A continuación realizamos una rápida comparación entre un sistema de calefacción de aire caliente y uno de radiación en ambientes con alturas medias y elevadas.

Disponemos de una amplia gama de productos que, según las soluciones técnicas requeridas, producen radiación utilizando diversas fuentes de energía: gas metano y GLP (G20, G25, G30, G31), gasóleo, agua caliente, agua sobrecalentada, vapor, electricidad.

Los elementos principales a tener en consideración son:

  • El tipo de combustible o fuente energética potencialmente disponible para el sistema de radiación (gas, agua, electricidad, etc.);
  • El área total a calentar y si se requiere calefacción por zonas;
  • La altura a la que puede instalarse el sistema de radiación;
  • La cantidad de renovación de aire presente en el ambiente;
  • El grado de aislamiento del edificio;
  • Temperatura interna de confort requerida y temperatura media externa en la estación fría.

Sobre la base de estos datos principales y de otros elementos a verificar caso por caso, nuestras oficinas técnicas desarrollarán un proyecto a medida identificando la solución más adecuada a las necesidades específicas

Según el tipo de sistema existen diferentes alturas mínimas y máximas de instalación. En líneas generales, con nuestros sistemas de radiación podemos realizar instalaciones con alturas desde 2,5 m hasta más de 35 m.

Ventajas de los techos radiantes con tuberías de cobre y difusores de aluminio respecto a la tecnología ya superada con tubos capilares de plástico de pequeño diámetro:

  • Objetivamente superior la calidad, la fiabilidad y la duración entre el intercambiador constituido por tubo de cobre (normalmente Ø 12 mm) con difusor de aluminio, frente a los tubitos capilares de plástico (polietileno o polibutileno) con Ø int. 4 máx. 6 mm utilizados en otros sistemas. Los circuitos radiantes pueden trabajar a presiones de hasta 5 bar.
  • Rendimiento de activación con tubos de cobre Ø 12 y difusores de aluminio normalmente mayor del 40-50% respecto a paneles con tubitos de PE o PB Ø 8 o Ø 10 mm, por lo tanto los grupos térmicos funcionan a temperatura más baja en refrigeración y a temperatura más alta en calefacción, con un mejor rendimiento y consiguiente ahorro en los costes de gestión que pueden llegar hasta el 30%. Alternativamente se puede reducir el % de superficie activa de techo con tubos de cobre, respecto al que tiene tubos de plástico, con iguales prestaciones térmicas, con considerables ventajas económicas en el precio del techo radiante.
  • Rendimiento de activación con tubos de cobre Ø 12 y difusores de aluminio normalmente mayor del 40-50% respecto a paneles con tubitos de plástico Ø 8 o Ø 10 mm, por lo tanto las máquinas frigoríficas funcionan a temperatura más alta, con un mejor rendimiento y consiguiente ahorro en los costes de gestión del 30%. Alternativamente se puede reducir el % de superficie activa de techo con tubos de cobre, respecto al que tiene tubos de plástico, con iguales prestaciones térmicas, con considerables ventajas económicas en el precio del techo radiante.
  • Rapidez de montaje: normalmente los tiempos de montaje son un 50% más bajos respecto a los paneles de pladur con tubos capilares de plástico.
  • Mediante el uso de tubos de cobre Ø 12 mm se pueden realizar circuitos más largos respecto a los circuitos con tubitos capilares Ø 8 o Ø 10 mm, con la consiguiente simplificación de los circuitos hidráulicos: para una habitación tipo es suficiente una electroválvula con una ida y un retorno, mientras que con los paneles de tubos capilares se necesitan colectores de varias vías (3/4/5 vías ida/retorno) con el consiguiente mayor coste debido a: mayor tubo de distribución, mayores puntos de unión de agua, mayor mano de obra para la instalación de los mismos.
  • Ausencia de mantenimiento: en el techo con tuberías de cobre no son necesarios tratamientos químicos del fluido. En cambio es obligatorio para los paneles con tubitos de plástico; el tratamiento químico con poliaminas o aditivos inhibidores de oxígeno debe ser constantemente monitorizado en el tiempo con instrumentos apropiados para verificar que el porcentaje de aditivo sea conforme a las indicaciones del fabricante. Con cada adición de fluido térmico, el aditivo, siempre del mismo tipo y empresa, debe integrarse ya que a concentraciones muy bajas el mismo puede volverse corrosivo o, si son demasiado altas, puede cristalizar. Como con los aditivos anticongelantes, se hará además necesaria la descarga y recarga del fluido térmico en el tiempo. Estas operaciones requieren mano de obra especializada con costes de gestión muy altos.
  • En el techo PLAFORAD es posible recuperar totalmente los módulos activos en caso de que sean necesarias modificaciones y/o reformas del falso techo.
  • Menores pérdidas de carga del fluido portador (agua) que circula en el interior de los tubos de cobre (diámetro 12 mm frente a diámetro 6 mm de los tubitos de plástico) y consiguiente relevante ahorro energético. Se estima un ahorro en el consumo de energía eléctrica del 60%.
  • Mayor rigidez y resistencia a solicitaciones, con adecuada pendiente se puede realizar fácilmente un falso techo con prestaciones antisísmicas.

Desde hace más de un año, el Consorcio Q-RAD trabaja en el proyecto de norma para la cualificación de los instaladores de sistemas radiantes. Se trata de un sello de calidad destinado a certificar la profesionalidad de los técnicos instaladores y a garantizar la fiabilidad al cliente final. En el proyecto de norma se prevén dos niveles de formación: instalador y responsable. Con esta encuesta, el Consorcio Q-RAD, que reúne a las principales empresas italianas del sector radiante, pide a su público que se pronuncie sobre la elección del logotipo que se adjuntará al certificado de cualificación.
Se trata del portal “Finanziaria 2017” para las intervenciones finalizadas en 2017.
Si resultan de su interés, envíe un correo electrónico a mk@fraccaro.it

Puede encontrar información sobre el etiquetado ambiental de los embalajes en el siguiente enlace: Etiquetado Ambiental

A esta pregunta no hay una respuesta unívoca y hay diversos aspectos a tener en consideración.

Una nave no es como una vivienda, tiene diferentes exigencias para garantizar el confort interno. Una nave industrial a menudo tiene una altura considerable, están presentes sistemas de aspiración y los portones se abren repetidamente para movimentar el material. Una nave industrial a menudo se utiliza durante 8 horas al día 5 días a la semana. Hechas estas premisas, la mejor solución para calentar una nave industrial es el uso de tubos radiantes.

En igualdad de dimensión del ambiente a calentar, calentar con tubos radiantes tendrá consumos inferiores respecto a calentar con aire caliente ya que el calor se distribuye de modo más eficiente. El aire caliente en el interior de la nave tiende a subir hacia arriba creando una estratificación del calor; para alcanzar la temperatura de confort a nivel de las personas habrá una temperatura mucho más alta en la parte superior de la nave. El tubo radiante además permite calentar por zonas calentando por tanto solo las áreas ocupadas mientras que con el aire caliente será necesario calentar siempre toda la nave. El tubo radiante además tiene un tiempo de respuesta muy rápido desde que se enciende hasta que se percibe el calor, por lo tanto bastará programar el encendido pocos minutos antes del inicio del turno.

En las naves donde están presentes sistemas de aspiración con grandes caudales es preferible utilizar un sistema de calefacción por radiación.

Las bandas radiantes, al calentar por radiación, “sufren” menos el efecto de los sistemas de aspiración. Del mismo modo, en entornos donde los portones se abren repetidamente, el uso de bandas radiantes limita la dispersión que, de lo contrario, se crearía utilizando un sistema de calefacción por aire caliente.

Es cierto en parte.

El aire caliente va hacia arriba ya que es más ligero que el aire frío, de este modo se crean los movimientos convectivos.

Con los tubos radiantes sin embargo no calentamos el aire sino que calentamos por radiación.

La radiación naturalmente va de una superficie más caliente hacia una superficie más fría, en este caso la superficie de los tubos radiantes está muy caliente y por lo tanto el calor irá hacia el área más fría, por lo tanto

El calor de los tubos radiantes no va hacia arriba ya que están cerrados dentro de una carcasa aislada que limita la dispersión del calor hacia las partes no utilizadas de la nave.

Nuestros tubos además sufren un tratamiento especial que los hace rojos en la parte expuesta, el color rojo además de hacerlos más agradables a la vista permite al tubo irradiar mejor el calor; la parte superior del tubo en cambio no está tratada precisamente para limitar la radiación hacia arriba.

Los tubos radiantes se componen de un módulo quemador y de los tubos radiantes.

El quemador alimentado a gas u otro combustible, se instala en el exterior de la nave, (en pared o en techo) de este modo la combustión y el gas permanecen en el exterior de la nave.

En el interior del módulo quemador podemos encontrar el quemador, donde se produce la combustión del gas lado impulsión, del lado opuesto un aspirador lado retorno

En el interior de la nave están los tubos radiantes que son el terminal de distribución del calor.

Los tubos radiantes no son más que un tubo espiralado, por eso se llaman tubos, en cuyo interior circula el fluido portador, es decir, la combustión del gas. Los gases combustos circulan gracias a la depresión creada por el ventilador situado en el interior del módulo quemador.

Los tubos radiantes luego se posicionan en el interior de un módulo el cual sirve tanto para reducir la dispersión convectiva hacia arriba como de soporte de la suspensión del tubo al techo.

No existe una altura máxima para la instalación de los tubos radiantes.

Existe una altura mínima de instalación prevista por la normativa actual que establece que del suelo a la superficie del tubo radiante haya al menos 4 metros.

Desde los 4 metros en adelante es posible instalar los tubos radiantes. Cuanto mayor sea la altura de la nave y mayores serán las ventajas debidas al uso de los tubos radiantes respecto al uso del aire caliente.

La distancia mínima obligatoria que debe haber entre el plano de pisada (el suelo) y el hilo inferior del circuito radiante del aparato es de 4 metros.

La referencia normativa principal es el D.M. 28 de abril de 2005 (que actualizó el anterior D.M. 23 de julio de 2001).

Los tubos radiantes pueden alimentarse con gas metano, gas propano líquido (GLP), gasóleo, biometano o mezclas de hidrógeno.

Los tubos radiantes se pueden aplicar en muchas tipologías de ambientes industriales y no solo.

En algunos casos sin embargo los tubos radiantes no pueden instalarse debido a las regulaciones relativas a la prevención de incendios.

En ese caso si queremos mantener la radiación como método de calefacción podemos proponer una solución con termobandas de agua o de vapor.

Las termobandas son paneles metálicos para la calefacción de grandes ambientes y se componen de tubos de acero: en cuyo interior circula el agua caliente o el vapor.

Placa radiante: Una chapa que envuelve los tubos y se calienta por contacto, transmitiendo luego el calor hacia abajo por radiación.

Aislamiento superior: Un colchón de lana de roca colocado sobre los tubos para evitar que el calor se disperse hacia el techo en lugar de hacia las personas.

Si está pensando en una pista de pádel, un campo de bochas, un gimnasio o cualquier tipo de campo cubierto.

Los tubos radiantes son la solución óptima para calentar ambientes tipo gimnasios, las ventajas que hacen de los tubos radiantes la solución óptima para ambientes industriales los hacen óptimos también para los ambientes de uso deportivo.

La ausencia de movimiento de aire mantiene un ambiente confortable también para los atletas sin mover polvo ni hacer ruido.

Los tubos radiantes además gracias a su velocidad de respuesta y a la posibilidad de calentar por zonas permite optimizar el uso de la calefacción calentando las pistas solo cuando están ocupadas.

No, los tubos radiantes son una óptima solución para calentar pero no pueden refrigerar.

Para refrigerar existen otras soluciones igualmente eficientes: los tubos radiantes híbridos o combinando los tubos radiantes con los refrigeradores evaporativos.

Los tubos radiantes híbridos son la evolución híbrida de los tubos radiantes para cumplir con las obligaciones legales sobre renovables sin renunciar al confort y a las ventajas del sistema de radiación.

Un sistema híbrido no es una única máquina, sino un sistema factory made de tres componentes que trabajan juntos:

El Tubo Radiante de Gas: Un circuito de tubos de acero suspendidos en el techo que queman gas y calientan por radiación (como el sol).

La Bomba de Calor (Aire-Aire): Una unidad externa que aprovecha la energía térmica del aire y la transforma en calor utilizando la electricidad eventualmente producida por el sistema fotovoltaico.

Unidad de Control Inteligente: El «director de orquesta» del sistema que coordina en tiempo real cuál de las dos fuentes usar en función de la temperatura externa y de la temperatura interna deseada.

Durante el invierno riguroso cuando la temperatura externa desciende por debajo de los 7°, la bomba de calor pierde eficiencia. En esta fase interviene el tubo radiante de gas, que garantiza la calefacción inmediata de la nave.

Medias estaciones cuando la temperatura externa no es demasiado rigurosa, la bomba de calor trabaja al máximo de eficiencia. El sistema introduce aire caliente en la nave mediante terminales dedicados. Si la temperatura no es suficiente, el tubo de gas interviene solo para «dar un empujón» rápido.

En verano la bomba de calor entra en modo refrigeración; esta es la gran ventaja respecto a los tubos tradicionales. La bomba de calor invierte el ciclo e introduce aire fresco y deshumidificado, haciendo la nave confortable también en julio y agosto

El uso del metano es una elección sostenible en particular si se trata de sustitución de un viejo sistema de calefacción de aire caliente.

Los tubos radiantes, gracias a su eficiencia de calefacción, representan una óptima solución de descarbonización, reduciendo los consumos de combustible, además de una reducción en la factura, se reducen también las emisiones a la atmósfera.

Estará seguramente satisfecho con su elección.

Un sistema de tubos radiantes respecto a un sistema de aire caliente permite una reducción de los consumos de al menos el 20%; cuanto más alta sea la nave y mayor será la reducción de los consumos.

El tubo radiante además le da la posibilidad de dónde y si calentar, si en la nave hay áreas de almacén o no ocupadas por operarios puede perfectamente decidir no calentar esa zona.

Sistemas radiantes vs sistemas tradicionales

Soluciones de climatización de ambientes comparadas

Sistema Girad vs sistema de calefacción por convección

Calefacción industrial con tubos radiantes de condensación Girad

  • Calefacción inmediata y en ausencia de movimientos convectivos
  • Ninguna estratificación hacia arriba
  • Óptimo confort ambiental en toda la superficie calentada
  • Calienta solo donde se necesita
  • Ahorro energético garantizado

Calefacción industrial con sistemas tradicionales de aire caliente o de suelo

  • Continuo movimiento de grandes cantidades de masas de aire con consiguiente suspensión de polvos e insalubridad de los locales
  • Estratificación hacia arriba con escaso rendimiento
    del sistema y altos costes de gestión
  • Desperdicio de energía

Sistema Plaforad vs sistema de calefacción tradicional

Refrigeración de techo radiante Plaforad

Calefacción de techo radiante Plaforad

  • El mejor confort térmico
  • Gran ahorro energético gracias a la temperatura del agua
    de 30-35°C en calefacción y de 15-18°C en refrigeración
  • Ninguna estratificación hacia arriba
  • Reducidas renovaciones de aire, no hay corrientes molestas
  • Uso de energías renovables
  • Sin mantenimiento

Refrigeración con sistemas tradicionales

Calefacción con sistemas tradicionales

  • Estratificación hacia arriba con escaso rendimiento del sistema
  • Altos costes de gestión
  • Desperdicio de energía